Entendiendo la estructura y el formato del LSAT
Parte de lo que hace que los exámenes como el LSAT sean asustadizos es el hecho de que son desconocidos. Aunque esté acostumbrado a tomar exámenes estandardizados o pruebas de opción múltiple, probablemente nunca haya tomado antes un examen exactamente como el LSAT. Eso es porque a diferencia de la mayoría de exámenes que ha tomado en la escuela secundaria, el LSAT prueba habilidades, no conocimiento. El LSAT está diseñado para medir sus habilidades esenciales de pensamiento crítico y analítico, y su habilidad para razonar y aplicar la lógica clara y adecuadamente.
Para obtener un resultado alto en el LSAT, debe ser capaz de aplicar sus habilidades de pensamiento crítico y analítico a los tipos de preguntas que aparecen en el examen. Dominar la estructura y el formato del examen es esencial para tener éxito en el LSAT, y la mejor manera de alcanzar a desarrollar un nivel de maestría en el LSAT es a través de una práctica bien estructurada que sea guiada por expertos en LSAT. Esa es la razón por la cual en cada curso de preparación de exámenes de inlingua se ofrecen pruebas de diagnóstico y practicas bien extensas. Mientras más se familiarice con la estructura y el formato del LSAT, más relajado y confiado estará en el día del examen. Y cuanto más confiado se sienta en el día del examen, mejor y más satisfactorio resultará su rendimiento en el LSAT.
Administración del tiempo necesario para cada sección
Otra clave para tener éxito en el LSAT es administrar su tiempo y cada sección de la manera correcta. Desafortunadamente, muchos de los que toman el examen arruinan su resultado en el LSAT porque se quedan sin tiempo disponible para acabar con todas las secciones requeridas. Después de todo, conseguir responder correctamente las primeras 15 preguntas no le ayudará mucho si no alcanza a responder las últimas 10. Recuerde que para conseguir un buen resultado en el LSAT, usted no necesita contestar todas las preguntas correctamente. Si está inseguro sobre alguna pregunta o no la entiende, no se obsesione con ella y pierda su valioso tiempo, ya que éste podría ser aplicado a otras preguntas que resulten más fáciles para usted. De las preguntas difíciles del examen que no esté seguro, elimine tantas opciones incorrectas como pueda, adivine entre las opciones restantes, y continué con la próxima. Si no puede eliminar ninguna de las opciones dadas, entonces saltee la pregunta y déjenla en blanco. Recuerde que en el LSAT, preguntas contestadas incorrectamente tienen un impacto más negativo en su resultado que si las deja en blanco.
Tenga presente que las preguntas más fáciles valen lo mismo que las preguntas más difíciles. Los más ingeniosos siempre sacan ventaja del formato del examen alcanzando así un resultado más alto en el LSAT.
Preparación física y mental para el día del examen
Una clave final para tener éxito en el LSAT es estar mentalmente preparado y restaurado para el día del examen. ¡Si piensa que debe pasar la noche antes del examen practicando y memorizando más fórmulas geométricas, favor piense otra vez! La experiencia ha demostrado que estudiando la noche antes del examen tiene muy poco efecto positivo en su resultado final—considerando que ya ha tomado el tiempo necesario y adecuado para poder tomar el examen. Después de terminar el curso LSAT de inlingua, estará más que listo para abordar el LSAT en el día del examen. Lo que más le conviene hacer el día anterior al examen es relajarse, descansar y dormir bien durante toda la noche para luego, durante el examen, poder aplicar las habilidades y estrategias aprendidas en su curso y conseguir el resultado que necesita para el comienzo de su éxito universitario. De esa manera conquistará el LSAT.